Componentes estratégicos

Ruralidad y desarrollo sustentable

Las poblaciones urbanas de las cabeceras departamentales y municipales, han experimentado crecimientos vegetativos de la población normal comprendidos entre el 2% y 3% anual. A ello hay que sumarle la emigración de las poblaciones rurales a las urbanas, en la “búsqueda de mejores condiciones de vida”; la violencia sufrida en el interior del territorio del país, hace que un importante sector representativo de las poblaciones rurales emigre a las ciudades en busca de mejor protección. A ello hay que agregar el retorno de los refugiados. Todo ello, conlleva al deterioro y acortamiento de los proyectos de agua potable, alcantarillado, mercados, proyectos de riego, rastros, entre otros, de poblados y ciudades de cabeceras municipales y departamentales del país; lo cual hace que el desarrollo de este sea insostenible e inarmónico. Bajo este contexto, la Universidad Rural de Guatemala busca preparar recursos humanos calificados que logren revertir el proceso de macrocefalia que ya alcanza a las cabeceras municipales, en especial las ciudades como la capital de la República, Quetzaltenango, entre otras.

Intermediación social

La Universidad Rural de Guatemala promueve la intermediación social, como un componente estratégico de su visión, pues para cumplir con su fin general, que es potenciar la ruralidad y desarrollo sustentable del país, necesita el esfuerzo compartido de otras instancias nacionales e internacionales[1].

La intermediación social es una opción viable para llevar educación técnica y científica al campo, donde se unen la iniciativa pública (Estado),  la privada y la social  (incluida en esta última la Universidad Rural de Guatemala), para que la visión de la Universidad pueda cumplirse a cabalidad.  Este componente de la estrategia se ha aplicado en el municipio de El Progreso, departamento de Jutiapa; Jocotán, Chiquimula; Río Hondo y Gualán, Macapá; Malacatán y San Marcos,  ambos del departamento del último nombre;  así como en  Poptún, Petén.

Genero

El desarrollo del país precisa de un esfuerzo compartido de toda la sociedad, donde la participación fundamental de la niñez y las mujeres, debe jugar un papel protagónico, tomando en consideración el preocupante grado de exclusión del que han sido objeto. Participamos de la idea, que para potenciar el desarrollo del país, primero se debe apoyar a la niñez y la mujer, para lograr construir una sociedad más incluyente, justa, democrática y pacífica.


[1] Al analizar los datos de la memoria de labores de 1,995 del Ministerio de Educación, se deduce que los egresados a nivel medio, que constituyen la demanda potencial para estudiar a nivel superior, se encuentra concentrada en el departamento de Guatemala (51.14%). Siete (7) de veintidós (22) departamentos poseen el 76.90% de los egresados a nivel medio. De ahí que la Universidad Rural de Guatemala debe llegar a 15 departamentos para desarrollar su visión y atender únicamente al 23.10% de la demanda potencial; lo cual la ubica como una institución seriamente comprometida con el desarrollo del país,  pues en esos dispersos, la población posee un ingreso menor que le imposibilita cubrir una modesta cuota universitaria,  sumado a los pocos o inexistentes docentes capacitados en las sedes de la Universidad, especialmente en carreras para potenciar el desarrollo rural y contribuir a mejorar el ambiente del país; lo que implica desplazar docentes de la ciudad de Guatemala hacia las sedes del interior,  lo cual dificulta aún más atender a la población del país,  económicamente más frágil.

Se debe por consiguiente, reducir las cuotas universitarias al mínimo posible, para que la población rural pueda estudiar en la Universidad.